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abril 17th, 2012empresas públicas, UncategorizedMildemonios 13 Comments
Empresas estatales otra vez (6): Al cuerno con las tarjetas de credito

Ésta es precisamente la clase de noticias sobre las cuales deberían estar vigilantes los que dijeron que estarían atentos a que no se estropee el modelo económico.  Se trata del anuncio del Banco de la Nación de que incursionará en el mercado de las tarjetas de crédito.  Y claro, por sí sola esta nota no es para nada amenazante.  Pero esto sumado a otras muchas iniciativas con las que se está avanzando, se pone en peligro la estabilidad macroeconómica de la que tanto nos enorgullecemos, porque todo en su conjunto va generando cargas a los recursos del Estado.

Déjenme repetirlo, porque ya sé que ésta va a ser la parte de la que se van a colgar los que apoyan esta clase de medidas: Cada una por separada quizás no sea crítica.  Pero todo en su conjunto (subsidiar las tarifas de agua, subsidiar el consumo del gas, etc.) preocupa, porque no son las partidas en las que deberíamos estar gastando el dinero de todos los peruanos, mientras aún hay temas mucho más importantes que liquidar: Pobreza extrema, desnutrición, educación, etc.  Lo demás no necesariamente es prioritario.

Entonces, vayamos por partes.  Lo primero que hay que tener en cuenta es que el anuncio tiene la peor justificación del mundo.  Uno, la tarjeta de crédito no es ni por asomo un producto de primera necesidad.  Si estuviésemos hablando de acceso de crédito por parte de microempresarios informales para que puedan progresar, puede ser.  Pero, ¿tarjetas de crédito? ¿En serio? No es por nada, pero hasta Cher Horowitz entendería que si vamos a gastar dinero de todos los peruanos, debería ser en algo que no es catalogado como un lujo.

¿Quién es Cher Horowitz? Aquí te paso su foto.  Y antes de opinar date cinco segundos para definir si estás pensando en tarjeta de crédito o tarjeta de débito.  Son cosas distintas.

Dos, no hay absolutamente ninguna necesidad de que el Estado se meta a dar un servicio que el sector privado ya está dando.  Más abajo le entro un poco más al aspecto teórico de esa justificación, pero lo que tiene que quedar claro es que hay oferta.  Es mentira lo que alegan algunos defensores de esta pésima iniciativa, de que hay oferta insuficiente.  Oferta hay.  Si entran a la página de la SBS (el organismo del Estado que regular a los bancos y que hace un excelente trabajo, algo que ya alguna vez traté en otro post), encontrarán una sección de estadísticas.  En ésta hay una parte especial para el tema de las tarjetas de crédito.

Ahí podrán ver que son doce bancos en el Perú que brindan el producto de la tarjeta de crédito.  O sea, ahí no más ya no se aplica la cantaleta de que aquí hay un monopolio que hay que romper o que hay un oligopolio que se aprovecha de nosotros.  Éste es un mercado competitivo que va a dejar de serlo gracias al Banco de la Nación.  Los doce bancos en cuestión son: Banco Continental, Banco de Comercio, Banco de Crédito del Perú, Banco Financiero, Banco Interamericano de Finanzas, Scotiabank Perú, Citibank, Interbank, Mibanco, HSBC Bank Perú, Banco Falabella Perú y Banco Azteca Perú.

De estos bancos, todos están dando más y más tarjetas de crédito, lo que indica que el costo al que lo ofrece es uno que el mercado está tomando.  Los únicos que han visto reducido el número de tarjetas de crédito que mantienen son el Banco de Comercio, el Scotiabank Perú y el Banco Azteca Perú.  Desconozco las razones comerciales detrás de esto, pero en su conjunto, es un mercado en crecimiento.  O sea, no tiene sentido que el Estado se meta a ofrecer un servicio que el sector privado ya está dando a un costo que la gente está dispuesta a tomar.

Tres, en economía hay una vaina llamada “incentivos perversos”.  Se refiere a cuando quieres hacer algo bueno, pero sin querer introduces incentivos a que otro haga algo que te arruina el plan.  Esta vaina es crucial para entender por qué muchas iniciativas que involucran al Estado terminan causando más daño que bien.  Esto de los incentivos perversos lo expliqué mejor aplicado a las políticas culturales en el Perú hace un tiempo.  El caso es que la justificación con la que se pueden salir los promotores de que el Banco de la Nación dé tarjetas de crédito pueden ser muy loables, pero no van a funcionar por varias razones.

Más allá de la agobiante evidencia de que las empresas públicas no tienden a ser eficientes (ojo: no tienden, pueden serlo, pero no suele ser el caso), está el hecho de que al introducir este servicio público subsidiado -el de las tarjetas de crédito- se genera una oportunidad más para que el Estado aplique clientelismo.  O sea, que perdone deudas para quedar bien con la gente luego.  Y esto es algo que hace constantemente aún, así que no giren los ojos.

No se olviden que una empresa pública nunca va a quebrar.  Tomen como ejemplo Petroperú, que está endeudada por más del valor de todos sus activos.  Si ésta fuese una empresa privada, hace rato que habría dejado de funcionar y habría sido liquidada.  Pero como puede seguir funcionando con el dinero de todos los peruanos, pasa piola.  Es más, no tiene incentivo alguno a tomar decisiones empresariales eficientes y racionales.  Puede hacer cualquier pachotada, salir a los medios a justificarlo con arengas políticas y pasa como si las webs.

Pues bien, esto de las tarjetas de crédito en el Banco de la Nación es básicamente eso: Una pachotada justificada con arengas políticas.  Porque sustento técnico no tiene.

Cuatro, ni siquiera tiene justificación teórica.  En economía -que es una ciencia-, hay razones que justifican que el Estado intervenga en un mercado de esta manera.  En ese sentido, en este genial documento del IPE agrupan todas las empresas públicas que tenía el Perú en el año 2008.  En la página 3 podrán ver el resultado de esa agrupación.  Como podrán apreciar, casi ninguna tiene una justificación económica.  La mayoría existen porque se les consideró “estratégicas”.  O sea, cualquier cosa.

Entre éstas está el Banco de la Nación. #digonomas.

Y ahora esta empresa estratégica nos viene con algo que no tiene ninguna clase de justificación real o razonable.  Mientras tenemos dos millones de peruanos sin agua potable solamente en Lima, mientras tenemos niveles alarmantes de desnutrición en la selva peruana, mientras tenemos un déficit de oficiales de policía que arroja inseguridad ciudadana… ¿En qué va a gastar nuestro dinero el Banco de la Nación? Tarjetas de crédito subsidiadas.  Bien ahí, Benito.  Harto razonable.

(Dibujito de arriba: http://srittgers.blogspot.com)

'13 Responses to “Empresas estatales otra vez (6): Al cuerno con las tarjetas de credito”'
  1. […] Banco de la Nación pretendía incursionar en el mercado de las tarjetas de crédito y me mandé con un post en el que repasaba varias de las razones por las cuales eso era una pésima idea.  Éste ha […]

  2. […] de la Nación pretendía incursionar en el mercado de las tarjetas de crédito y me mandé con un post en el que repasaba varias de las razones por las cuales eso era una pésima idea.  Éste ha […]

  3. Mildemonios dice:

    Marco 3: Es una eterna discusión. Quién es el responsable de que una persona se sobre-endeuda? El banco malvado que le ofreció los créditos, pero no lo obligó a nada? El Estado que debió haber protegido al pobrecito ciudadado que no sabe sumar y restar? O el mismo cliente que apeló a ese crédito para acceder a algún privilegio al que no puede acceder con su sueldo? Ojo que aquí no estamos hablando de créditos de consumo! Estamos hablando de tarjetas de crédito! O sea, más superficial no podría ser.

    JSP 1: Ya, pero en ese caso… Cuál es el sentido? Es que acaso el floro para justificar el otorgamiento de tarjetas de crédito subsidiadas era favorecer a aquellos que no podrían acceder a crédito decente en el sector bancario? Por qué los trabajadores del BN se podrían beneficiar con algo pagado por todos los peruanos? No me parece justo.

    Marco 4: Es un bien de lujo en el sentido en el que es algo a lo que accedes cuando meramente te sobra el dinero. No es un bien de primera necesidad. Tampoco es necesario para poder progresar. Y que sea cada vez más masivo es precisamente argumento para que el Estado no se meta a malograr el mercado.

    Marco 5: Es cierto que hay transparencia de información, pero que necesitamos difundirla más. Ahí la SBS tiene que hacer un esfuerzo en ese sentido. Pero no diría que es asimetría de información, porque la información está disponible.

  4. Marco dice:

    Discrepo con que una tarjeta de crédito sea un bien de lujo (Ya no estamos en los ochentas, alguien que gana menos de mil soles puede sacar una), más bien se trata de un producto que se está volviendo cada vez más masivo, y hay mucha gente que la utiliza para comprar sus bienes básicos a plazos. ¿Superficial?. No lo creo.

    Aunque de hecho si hay personas que usan tarjetas de crédito, a pesar que no necesiten el “crédito” , pero bueno, si quieren pagarle alguito al banco cada mes, están en su derecho.

    Respecto a la transparencia de la información, tienes razón, mi opinión iba en el sentido de que debería difundirse mejor, ya que mucha gente no sabe o no entiende en sencillo que significa lo que le ponen en frente. Ahí hay un tema de asimetría informativa,

    Sobre el tema de reducción de comisiones ilegales por la SBS, y las actividades que hace el INDECOPI, sí se ha avanzado algo; pero de hecho que falta bastante, para que sea percibido por los clientes de los bancos. Y en eso sí, debería de irse por la misma línea.Ojo, en ningún momento he dicho que debe estatizarse la Banca o se debe competir con ella deslealmente, contra eso si me opongo.

    Mi única opinión ha sido, que estaría de acuerdo que el Banco de la Nación saque tarjetas de crédito, si solo se dirige a los mismos trabajadores del Estado, ya que el riesgo es bajisimo y les pueden cortar directamente con la tijera si no pagan.

    Sobre si las tasas de interés son altas, mejor comparemos a nivel internacional que tal nos va. (Como decía mi tío al pobre le cuesta más).

    Respecto si el cliente debe ser responsable, opino que así debe de ser, nadie le pone una pistola para que compre y debe pagar si se endeuda, hasta el último centavo, pero nada más allá de eso (sin ningún tipo de abuso o timo).

  5. JSP dice:

    ¿Qué pasaría si esas tarjetas de crédito solo se ofrecieran a los trabajadores públicos que reciben su sueldo por el BN? En ese caso, puede cobrar una tasa más baja ya que el riesgo de incumplimiento se reduce, porque el BN cobraría automáticamente descontando del sueldo, además que no tendría que recurrir a los servicios de cobranza (menos costo).

    Y en lo que respecta a empresas estatales, en ocasiones el mote de “estratégicas” se debería cambiar. Algunas me parecen que deberían existir (las de electrificación rural, el BN, COFIDE, MiVivienda, Enaco) y otras sólo decirles chau (Enapu, Córpac).

  6. Mildemonios dice:

    Carlitos 1: De acuerdo en que hay que evitar que la clase media sea estafada. Pero eso no se logra introduciendo esta distorsión al mercado. Se logra con mejor regulación y con más información. No obstante, ten en cuenta que a pesar de esos altos costos que mencionas, la gente sigue sacando tarjetas de crédito! Así que el término “tasa excesiva” no se aplica. Y si, por el otro lado, crees que se trata de usura, la solución tampoco la tendría el Banco de la Nación, sino Indecopi o la SBS. Por donde lo veas, aquí el Banco de la Nación se está acollerando a una fiesta a la que no lo han invitado.

    Carlitos 2: No se aplica comparar una tasa de interés en el Perú con una tasa de interés en Europa, porque aquí el riesgo de prestar es mucho mayor por muchas razones. Que haya más riesgo eleva la tasa de interés, simple. Cuidado con esas comparaciones incompletas.

    Marco 1: Qué criterios estás aplicando para dictaminar que las tasas son demasiado altas? Aparentemente no lo son tanto, porque siguen siendo demandadas. Recuerda: Éste es un bien de lujo. No estamos hablando de agua o de comida. Estamos hablando de algo que se obtiene cuando te sobra la plata. Y así con todo, con esas tasas como están, la gente las sigue demandando. Así que decir que están demasiado altas es una apreciación bien personal tuya.

    Marco 2: Te cuento que la SBS ya se preocupa un montón por la transparencia de la información. De hecho, si ése no fuese el caso, no habrías podido tener la data para llegar a las conclusiones a las que has llegado y yo no habría podido hacer los grafiquitos que acompañan a este post. Quizás te refieres a que debería preocuparse más por difundir esa información que ya es pública. Por otro lado, si te están cobrando algo que no estaba estipulado en el contrato, el que se encarga es Indecopi. Y vaya que sí se encarga. Con el nuevo código del consumidor, esos patas son implacables.

  7. Marco dice:

    Hans:

    Si uno entra a la página de la SBS y revisa las TCEA de los Bancos para consumos de tarjetas de crédito, verá que efectivamente las mismas son demasiado altas.

    Es cierto, que la solución no pasa porque el Banco de la Nación entregue tarjetas de crédito, sino por una mejor supervisión de la SBS, la cual tiene que preocuparse por la transparencia de la información de los Bancos, que las cláusulas de los contratos sean fáciles de entender y no escondan aspectos sin sentido, que puedan ser lesivos al cliente; y del mismo modo, la SBS tiene que velar que si se cobran gastos, portes, o como quieran llamarle, sean por servicios efectivamente prestados y que el costo sea razonable.

    Sin embargo, la realidad nos muestra que aún así los bancos cometen abusos. Es cierto que el Perú no es como Europa y hay otros factores, pero francamente creo que acá como los Bancos nos quieren ver la cara de tontos, ante el interés de muchas personas de mejorar su calidad de vida aunque sea a través del crédito (Lo cual a veces me parece comprensible y a veces no, porque hay gente que termina súper endeudada).

    Particularmente, que el Banco de la Nación preste plata, no me molesta, siempre y cuando solo se la extienda a sus trabajadores. De ser así, ya no hay riesgo, ya que si se endeudan se lo cortan con tijera de la planilla.

    Respecto a la Banca privada, que ellos se las arreglen solos, además tienen recursos para defenderse.

    En mi caso particular, prefiero no usar tarjetas de crédito (aún cuando las tengo). No tengo razones para ello, y si en alguna ocasión uso tarjeta de crédito, es siempre y cuando sea para obtener un beneficio mayor a lo que tendré por pagar, de lo contrario no me llama la atención.

  8. Mildemonios dice:

    Renzo 1: Ok, que el costo de tener una tarjeta de crédito sea cuestionablemente alto es otro tema. Pero regular esa tarifa es tarea de la SBS, no del Banco de la Nación. La SBS es altamente técnica. El Banco de la Nación es altamente politizable. Prefiero mil veces que ese tema se quede en la SBS que se lo agarre el Banco de la Nación.

    Renzo 2: Tienes que considerar que los recursos del Estado son limitados y que tenemos que decidir bien en dónde conviene usarlos. La época de bonanza por la que estamos pasando no va a durar para siempre y yo prefiero apurarnos en la reforma educativa y en tener mejores docentes y policías, que en el orgullo de decir que hasta los peruanos más pobres tienen tarjeta de crédito.

    Walter 1: No digo que esté mal que exista el Banco de la Nación. Lo que digo es que hay que tener cuidado, porque medidas como ésta tienen un tinte político peligroso que luego se nos puede voltear. Deberíamos estar más atentos a una medida con una justificación que no se sostiene. Como tú mismo concuerdas, es una iniciativa bien sospechosa.

    Walter 2: Si existiese la posibilidad de que el Banco de la Nación quiebre, lo que dices podría ser cierto. Pero ése no es el caso. Como con Petroperú (que está endeudada por dos veces su patrimonio… tremendo escándalo), no se rige por las reglas de una empresa privada normal. Si la caga, el Estado mete más plata y listo. Nuestra plata. Además, como bien dices, esos temas que quiere abordar no son responsabilidad del Banco de la Nación, sino de otras entidades del Estado.

  9. […] un post de Economía de los Mil Demonios, y el comentario me salió tan largo que decidí hacer de él un post. El tema del artículo de […]

  10. Renzo dice:

    Definitivamente, tu nota llama a la reflexión. Sin embargo, hay dos temas que quisiera comentarte:
    1. Competencia, las tasas de las tarjetas de crédito de la banca comercial son altas y clasistas. Yo pasé de pagar 1.9% por una tarjeta, a pagar 4.99 por la misma en un año (sé que depende de otras variables, pero ese no es el punto) Mientras a que un colega, que ganana más, su tasa, por ser buen cliente, se la bajaron. ¿No sería una medida justa que el Estado brinde opciones de consumo con tasas más justas a quien quiera usarlas?

    2. Hablas de que el Estado prefiere invertir en presentar una tarjeta de crédito en vez de invertir en temás más sustanciales. Esto no es del todo cierto, el Estado continua y contianuará inviertiendo en temas de desarrollo social, esto no cambiará (si el gasto es eficiente es otra cosa). ¿El costo de oportunidad? Podríamos discutir este tema.

    Finalmente, el tema acá es el enfoque, normas, políticas, segmentación que aplique el Bco. Me gustaría saber si le entregarán tarjetas de crédito a personas que ya tienen tres o cuatro? o tendrá algunas limitaciones?

    En lo personal, no soy partidario del Estado empresario. Pero la Banca local de consumo necesita algo más que la SBS para regularse.

    Saludos

  11. Walter dice:

    Hola Hans;

    Un gusto discrepar contigo. En efecto, el documento del IPE coloca (a criterio de ellos) al BN como estratégica, pero el mismo documento indica que su presencia es impresindible por su red de cobertura, por ser el medio para las transacciones del Estado. Es cecir, es ESTRATÉGICA! y no por las webs.

    No obstante (como tu siempre haces con tus disclaimers) si es una pachotada lo de las tarjetas de crédito. PEEEERO, tampoco caigamos en el mismo populismo ya que BN, que pertenece a FONAFE es una SA. Es decir, su presupuesto no depende de alguna partida del Estado. Nuestros impuestos no pagan al BN. Las utilidades si revierten al tesoro (ayudan). Claro, si generan pérdidas MAYUSCULAS pues sería el Estado quien lo subsidie, pero estamos muy lejos de esa situación hipotética.

    Reusmiendo, 1. Las tarjetas está mal porque distorciona. PEEERO, el demonio está en los detalle. a) si sólo le doy a trabajadores del Estado y descuento de planilla (como lo hace el banco que se cobra de mi cuenta sueldo si no pago a tiempo) estaría mal???

    2. El hambre, la falta de acceso a servicios y demás no es asunto, obligación ni presupuesto del BN.

    Un abrazo!

    Walter.

  12. carlitoshuey dice:

    Aca el problema no es que haya oferta insuficiente sino como tu dices se trata de disminuir la pobreza extrema, desnutricion y educacion. Para disminuir la pobreza tengo que evitar que la clase media y baja del Peru sea estafada. Todos los estudios economicos realizados por economistas independientes y de los medios de comunicacion han concluido que los intereses que cobran los bancos y financieras son excesivos. Por ejemplo el BCP cobra 24% anual pero si le sumas las comisiones llega a 75% de tasa efectiva (el Comercio). Entonces siendo esto una usura abierta contra los pobres peruanos hay que evitar estos abusos, el promedio pobre peruano accede a una tarjeta de credito de Saga o Ripley de 500 o 1,000 soles y se convierte en su esclavo de por vida, donde debera pagar intereses por siempre y sera muy dificil que salga de ese circulo vicioso. Al final dejara de pagar y pasara a engrosar la lista de morosos con no acceso a mas creditos y si tiene algo que embargar sera uan presa mas de las pirañas financieras. Por eso el Banco de La Nacion puede otorgar una tarjeta de credito con un interes razonable y quizas de costo standard internacional como en EU que el promedio de interes es del 12% o menos y no hay ninguna comision o cargo adicional. Finalmente esos pobre peruanos de clase media y baja podran acceder a una tarjeta de credito con intereses razonable y el dinero que les sobre lo podran dedicar a estudiar o alimentarse mejor o quizas tratarse de esa enfermedad la cual postergan su tratamiento indefinadamente porque tiene que pagar la tarjeta usurera. Quizas eso obligue a los bancos a bajar sus intereses y se incentive la competencia. Desgraciadamente el Peru es un pais donde si no se toman medidas de este tipo y lo dejas todo al mercado los empresarios abusan. Alli tienes a Telefonica por ejemplo que siempre ha cobrado en Peru las tarifas mas altas de la region sino del mundo, ofrece un pesimo servicio, no paga sus impuestos ni multas y encima demanda al Estado.

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