Economía de los Mil Demonios » Blog Archive » El circo parlamentario (35): De todo, como en botica

Articulo

septiembre 3rd, 2013sector públicoMildemonios 2 Comments
El circo parlamentario (35): De todo, como en botica

La otra vez una amiga que ha trabajado en el Congreso (pero no de congresista, válgame dios) me dijo que le gustaba este repaso de proyectos de ley que estaba haciendo, pero que no se lo podía pasar a ninguno de sus amigos que aún estaba trabajando en el Congreso, porque se ofenderían. ¿Sí? ¿En serio? ¿Les ofenda que los critique en un post titulado “el circo parlamentario? Pues la solución es bien simple.  Dejen de hacer payasadas.

Por lo pronto, si acabas de llegar, te cuento de qué se trata esta serie de posts.  Estoy yendo en orden alfabético congresista por congresista.  Para cada uno tomo un proyecto de ley al azar que haya escrito y reviso su sección de análisis costo beneficio.  A lo mejor no lo sepan, pero cada congresista que propone una ley tiene que analizar el impacto en la sociedad de la norma.  Ver cuánto se pierde y cuánto se gana.  Esto no necesariamente se mide en dinero, pero podría ser.

El último mail de esta serie está en este enlace.  Y como estamos yendo en orden alfabético, los que tocan son los siguientes.

 Juan José Díaz Dios, fujimorista.  Para cuando levanté la información le había estampado su nombre a 13 proyectos de ley, lo cual es bajo.  Uno de los proyectos que es supuestamente de su autoría es la (parafraseando para no poner todas las referencias que hace en el título de su proyecto) Ley que modifica *algo* del Decreto Legislativo del Notariado.  Tiene seis páginas y el análisis costo beneficio está en la tres (tiene una extensión de dos párrafos, lo cual es lo doble de lo usual).  Pueden leer el texto original en este enlace.

1. Su análisis confunde gasto con costo.  Como ya expliqué en posts anteriores, un gasto es un desembolso de dinero.  En cambio, un costo -que es lo que le están preguntando- es toda pérdida en eficiencia social que le genera su proyecto a la sociedad.  Por supuesto que no pierde la oportunidad para repetir los beneficios y nadie le está discutiendo que los haya (no en este blog, por lo menos).  Pero cuando le preguntan por los costos y él responde que no habrá gasto alguno, no está respondiendo a la pregunta.  Y como que es su chamba saber la diferencia.  Para eso es congresista.

2. Su proyecto busca atacar el problema de la falsficiación de documentos, que me parece un fin noble.  No obstante, su solución es burocratizar más el proceso de algunos trámites.  Lo que es peor, define que la responsabilidad de tal o cual cosa es del notario o de la oficina registral, con lo cual nos aseguramos de que esos funcionarios que son parte de la cadena, para cubrirse las espaldas, demoren más todo con más controles y filtros.

No digo que no sea necesario.  Pero está claro que sí hay un costo.  Mal que el congresista Díaz Dios no lo vea.  Jalado.

Javier Diez Canseco, fallecido.  Por respeto no me voy a meter con él.  Aunque debo mencionar que su preocupación por los costos que generaban sus proyectos era nefasta.

Juan Carlos Eguren de Alianza por el Gran Cambio.  Sí, el de los informes de cómo va el gasto público.  Ése que sale una vez al mes a decirnos que tal ministro está despilfarrando nuestro dinero o que tal otro es incompetente en el uso de los recursos.  Cualquiera diría que él sí presentaría proyectos de ley que realizan un análisis costo beneficio decente.  Pues veamos.

En la legislatura 2012-2013 le colocó su nombre a 23 proyectos de ley (por lo menos en el momento en el que recogí la data).  Uno de su autoría es uno con un título bastante descriptivo: Ley que otorga a los trabajadores del sector público libertad de elegir la empresa del sistema financiero para el depósito de sus remuneraciones.  Pueden leer el texto en este enlace.  El análisis costo beneficio está en la página cinco y tiene la decepcionante extensión de un párrafo. ¿Un párrafo, congresista Eguren? Con todo su floro acerca de lo importante que es administrar correctamente lo recursos del Estado y con todas sus críticas a los que no lo hacen bien. ¿En serio? ¿Eso es todo lo que tiene por brindarnos? ¿Un análisis costo beneficio de un párrafo? Pero a ver.  A lo mejor en ese párrafo derrocha genialidad para mostrarnos cómo se hacen las cosas.

1. Por lo menos no confunde gasto con costo.  En ninguna parte dice que no hay costo, porque no habrá gasto.  Lamentablemente…

2. …no está siendo preciso al decir que no habrá costo.  Nuevamente, recuerden que no estoy cuestionando la necesidad de la norma o su pertinencia.  Lo que digo es que está mal que nos diga que no hay costo, cuando sí lo hay.

Existe una razón por la cual una institución decide trabajar con un solo banco.  Si le pagas a todos tus trabajadores a través de depósitos en cuentas a un solo banco, te ahorras mucho tiempo y dinero en estar haciendo trámites por separado a bancos distintos.  Es eficiente.  No digo que sea lo justo para los trabajadores, a los cuales se les impone un banco la que tendrán que ir a cobrar su sueldo (de hecho, lo entiendo completamente: cuando enseñé en la San Marcos me reventaba que me pagaran a través del Banco Financiero, el cual en ese entonces tenía un trato al cliente comparable al de un campo de concentración alemán).  Pero hay una eficiencia en hacerlo con un solo banco.  Si le obligas al empleador a pagar a través de distintos bancos, le estás generando un costo al empleador.

Algo que el congresista Eguren no está reconociendo.  Mal, mal, mal.  Pero es algo sutil, por lo que no lo jalaremos con roche.  Pero de que jala, de hecho sale jalado.

(Dibujito de arriba: http://carlincaturas.blogspot.com/)

'2 Responses to “El circo parlamentario (35): De todo, como en botica”'
  1. […] las familias o las empresas, algo que nuestros queridos congresistas rara vez consideran.  El último post que escribí al respecto fue éste. […]

Leave a Reply

Popular
Buscador de artículos
Archivo de artículos
agosto 2021
L M X J V S D
 1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
3031