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junio 20th, 2011UncategorizedMildemonios 20 Comments
Dos izquierdas versus dos derechas (8): El distante amigo MVLL

El fin de semana el amigo Mario Vargas Llosa publicó una columna en la que, entre otras cosas, le echa flores a los amigos de La Mula por la labor que realizaron durante estas elecciones (¡felicitaciones, muchachos!).  Y bacán todo, pero creo que hay un detalle que el amigo MVLL está tergiversando o que no ha entendido bien.  Tiene que ver con la siguiente cita referida al gobierno de Alberto Fujimori (las negritas son añadidas).

Contó con la solidaridad de la clase empresarial por su política de libre mercado y la bonanza que trajo la subida de los precios de las materias primas, y de amplios sectores de las clases medias por los golpes asestados a Sendero Luminoso y al Movimiento Revolucionario Túpac Amaru, cuyas acciones terroristas -apagones, secuestros, cupos, bombas, asesinatos- las tenían en la inseguridad y el pánico.

Y con la siguiente acerca de la reacción luego de las elecciones (lo mismo con las negritas).

Y, sobre todo, no hay que creerles cuando hablan de libertad y democracia, palabras a las que sólo recurren cuando se sienten amenazados. El sistema de libre empresa y de mercado vale más que ellos y por eso el nuevo gobierno debe mantenerlo y perfeccionarlo, abriéndolo a nuevos empresarios, que entiendan por fin y para siempre que la libertad económica no es separable de la libertad política y de la libertad social, y que la igualdad de oportunidades es un principio irrenunciable en todo sistema genuinamente democrático.

Estamos de acuerdo. Al comienzo del gobierno de Alberto Fujimori se hizo una serie de reformas que todo el país estaba esperando y que todos celebraron.  Entre ellos, es cierto, los empresarios.  Pero también los médicos, los maestros y los ingenieros.  No obstante, conforme fue pasando la década y Fujimori comenzó a cambiar y su gobierno se comenzó a reorientar y las reformas de segunda generación no llegaban (ésas que reclamaban los analistas, los médicos, los maestros y los empresarios también), comenzó a haber una fractura entre los que seguían apoyando a Alberto Fujimori y los que comenzaron a criticarlo.

Por eso yo insisto en que así como hay dos izquierdas (en realidad hay más, pero simplificando podemos decir que hay por lo menos dos: la moderada y la carnívora), no es muy difícil argumentar que también hay dos derechas.  Y que hay dos manchas de empresarios.  Siempre lo ha habido.  Así como siempre ha habido dos izquierdas.

Una derecha es la que usualmente es referida como mercantilista (o pro-empresa, la que solamente está buscando su beneficio) y otra es la referida como la responsable (o pro-mercado, la que está buscando mayor eficiencia para la economía en general).  Alguien cegado por sabe dios qué razones emocionales y que ha perdido la objetividad quizás no lo reconozca (o no lo quiera reconocer).  Sin embargo, esto se puede observar claramente en el sector minería.  Mientras que hay mineros que efectivamente les importa un rábano las comunidades que están alrededor o el medio ambiente, hay otras que invierten fuertes sumas de dinero en hacerlo todo correcto y como lo dice el manual, trabajando en proyectos de promoción social con las comunidades aledañas y aplicando las tecnologías para contaminar lo menos posible.  Ésas las hay y quizás sea fácil ponerse terco y negar su existencia.  Pero un analista serio y responsable las tiene que reconocer.  Hasta Oxfam -que no es precisamente la mejor amiga de las mineras en el Perú- lo reconoce.

No me malentiendan.  Por supuesto que hay empresarios idiotas y mineros mercas.  Eso está fuera de toda discusión.  Pero decir que “la clase empresarial” se chantó con Fujimori por sus propios intereses es bien poco serio.  Y poco responsable.  Y poco consecuente.

Digo poco consecuente porque aquellos que recuerdan la campaña del mismo amigo MVLL en el 1990 quizás se acuerden no solamente que si hay algo llamado “la clase empresarial” en el Perú, ésta estaba con él, no con Alberto Fujimori.  Pero no sólo eso, sino que parte del rollo del amigo MVLL era de desatanización de la actividad empresarial.  En ese entonces la imagen del empresario estaba por los suelos y MVLL se la pasó tratando de cambiar eso.  No olvidemos que por ahí fue que dio su giro de izquierdista moderado a liberal.

Así que no, amigo MVLL.  No hay “la clase empresarial” como te la imaginas.  Y no todos los empresarios se vendieron a Fujimori cuando las papas quemaron.  Insisto: Ésa es una versión bien simplista del asunto.  Y si te estás preparando para ser la fuerza vigilante que prometiste ser, vas a necesitar información más desagregada.

INSISTO.  Esto no quiere decir que efectivamente no haya habido empresarios que se vendieron.  Pero así como queremos creer que no todos los maestros públicos son incompetentes y que no todos los médicos en los hospitales públicos son asesinos, hay que aceptar que no todos los empresarios son convenidos y mercas.

Oh, por supuesto que hubo un Carlos Boloña, que incluso terminó en la cárcel.  Y claro que hubo un Jorge Camet, del cual se puede decir muchas cosas también, así como de un Eduardo Farah, industrial que terminó de tránsfuga.  Y tantos otros.  Pero ésa no es la única categoría de empresario.  Ellos no son “la clase empresarial”, aunque en el imaginario del escritor así sea.

Aparte tiene que reconocer que hubo muchos empresarios que la sufrieron por precisamente oponerse a Fujimori y criticarlos duramente.  Negarles mérito sería como meter al mismo costal a Gustavo Gorriti y César Hildebrandt con todos los vendidos, bajo la etiqueta de “la prensa chicha”.  Una buena parte de la sociedad en general se opuso a Alberto Fujimori y eso hay que reconocerlo.  Lo contrario sería bastante injusto.

Por vivir en el extranjero el amigo MVLL se perdió el capítulo del amigo Guido Pennano siendo metido a la cárcel por un roche con la Sunat, el otro capítulo del amigo Alberto Andrade siendo boicoteado de todas las maneras posibles por el gobierno central, el capítulo del amigo Fernando Cillóniz siendo despojado de las estaciones experimentales que tanto había trabajado por instalar, etc, etc.  Estos causas y tantos otros habrán tenido sus bemoles, pero son empresarios y se opusieron a Alberto Fujimori en su momento y por ello sufrieron.  No son “la clase empresarial” y no se merecen estar debajo del título “fachista” en una columna de opinión.

Y esto ni siquiera es contando otra categoría menor de empresario, los que se tragaron el rollo hasta el final.  Esos que apoyaban a Fujimori no porque estuvieran comprados o por mercas, sino porque realmente creían que se estaba haciendo lo correcto.  Que, lo siento, pero en una democracia es una opción válida.  Si te declaras demócrata y liberal, no puedes despreciarla por más que incomode.

Es más, hasta podríamos citar un tipo más de empresario: Los que se opusieron a Fujimori porque estaban amarrados con otro partido o con intereses opuestos a los de su gobierno. Que se supone que en una democracia también hay que respetar.  Si es que fueras demócrata y liberal, claro.

Este mismo fenómeno se da a nivel de gremios.  No todos son unos vendidos o unos mercas.  Hay algunos que por echarse recibieron trato especial y otros que se mecharon con el gobierno de Fujimori y por ello la pasaron difícil.  Pero vamos, decir “la clase empresarial” es mucho más fácil que hacer ese análisis desagregado.  Y el que sea un rollo diametralmente opuesto al que manejaste hace 20 años no lo hace menos válido, supongo.  Algo así como Alan García 1.0 que tenía un rollo y Alan García 2.0 que se aparece con otro completamente.  Los políticos peruanos se van a Europa a cambiar su dirección política en 180 grados, aparentemente.

Finalmente, es bastante peligroso dejar pasar que hay empresarios que apoyaron al amigo Ollanta Humala durante su campaña.  Peruanos y extranjeros.  Estar pregonando que estos no son parte de “la clase empresarial” levanta preocupaciones.  Dado que no entran a la categoría “empresario”, a pesar de que lo son, ¿justificará trato distinto? ¿Serán ellos vigilados?

Un país necesita de empresarios, así como necesita de médicos y maestros (¡rollo originalmente pregonado por MVLL 1.0!).  Así que hay que aprender a reconocer a los buenos empresarios (así como hay que saber identificar a los buenos médicos y a los buenos maestros).  Lo contrario es pregonar el rollo del “todos somos corruptos”, bastante popular en la época del Alan García 1.0, contra el que luchó precisamente MVLL 1.0.

'20 Responses to “Dos izquierdas versus dos derechas (8): El distante amigo MVLL”'
  1. zchronos dice:

    Muy interesante su artículo, pero tendría usted razón si no fuese porque en varias oportunidades MVLL ha dicho que “UNA PARTE” del sector empresarial así como de la clase alta.

    Claro, que cuando se sacan frases fuera de contexto se cae en éste tipo de críticas, o también cuando MVLL comenta de forma apresurada (es un ser humano normal, y como sucede normalmente con todos, hay veces en que cuando se hace un comentario se suele generalizar, pero no siempre sucede)

    • Mildemonios dice:

      Sludge: A mí también me gustaría conocer a uno.

      Angel: No sé con qué economistas de la Pacífico andarás. Los que se dedican a la investigación, por lo menos, todos ellos hablan de eso abiertamente. De hecho, toda la rama de la política pública lo aborda abierta y directamente. Sobre lo otro, entonces en tu concepción, Confiep es “la clase empresarial”? Tienes dos problemas con ese planteamiento: 1. Confiep se ha echado a Ollanta Humala en las últimas semanas. 2. Confiep no incluye a muchos gremios relevantes, como la SNI y la Cámara de Comercio de Lima, que tienen sus propias agendas y sus propios planteamientos. No es muy consistente, entonces, lo que dices. Y no apoya al argumento de MVLL.

      Zchronos: 1. Ahí he puesto la cita completa y el enlace. Encuéntrame en dónde dice que está hablando de “una parte del sector empresarial”. 2. Si te refieres a otras manifestaciones del amigo MVLL, de eso se trata todo precisamente. Que está cambiando de posición convenientemente.

  2. Angel dice:

    Amigo Hans, justo cuando la CONFIEP pudo limpiar la imagen servil y complice que tuvo con Fujimori (Alberto) en los 90s, la embarra apoyando a otro Fujimori (Keiko) en la 2da vuelta. Entonces, lo escrito por MVLL tiene toda validez, porque de lo contrario, hubiera visto aunque sea, a un “empresarios pro mercado”. De repente los hay, pero se quedaron callados y eso los hace complices de los “empresarios pro empresa”.

    Me da gusto que un economista de la Pacífico se atreva a decir mercantilistas, ya que ningún colega tuyo (de la Pacífico) se atreve a decirlo.

    Saludos

  3. @sludgeman dice:

    Creo que el MVLL 2 es más cínico y amargado.
    Vio como muchos de los empresarios que lo apoyaron en el 90 se fueron hacia Fujimori sin problema. Interesados en la libertad económica, estuvieron dispuestos a sacrificar las libertades políticas (y ni siquiera piensan la posibilidad de cuestionar las sociales).
    Creo que MVLL tanto 1 como 2, siempre propuso que ambas libertades son igual de importantes y que requieren una de la otra. De hecho, creo que la libertad económica sola degenera en el mercantilismo, en el modelo proempresa.
    Es cierto que muchos empresarios fueron perjudicados en el gobierno de AFF, pero la gran pregunta es si realmente creen ahora esos empresarios en un modelo democratico ¿o solo creen que mientras no les afecte, es democractico?
    El empresario es normalmente conservador, y esta claro que Ollanta era el político x conocer, mal que bien, Keiko, aun en una copia exacta de su padre, ya se sabia que se podía esperar de ella. Con ella se podían “hacer números”.
    En todo caso, me gustaría conocer un empresario que haya optado por Ollanta en base a un razonamiento empresarial (ademas de los que prestan servicios a Odebrecht XD)

  4. Marco dice:

    Estimado mildemonios:

    Creo que está vez no estás en lo correcto, y creo que Roberto tiene razón. Además, si sigues las columnas de Mario Vargas Llosa, verás que en artículos anteriores, habla de excepciones dentro de la clase empresarial peruana que critica. Es decir, no los mete a todos en el mismo saco.

    De otro lado, cuando leí el artículo de MVLL que comentas, de hecho, me di cuenta de inmediato que se refería a la CONFIEP (aunque no lo nombra explícitamente, de repente para evitarse temas legales); que en menos de una semana, del viernes anterior a las elecciones, al miércoles posterior de las elecciones cambió de postura de antihumala para más adelante sacar su franela con el nuevo gobierno.

    Como dijo MVLL, al final a esta gente no la puedes excluir de los planes para lograr el desarrollo económicos del país, porque tienen la plata (es decir, tienen la sarten por el mango) pero siempre debes tenerlos vigilados y no subestimarlos.

    Saludos

    • Mildemonios dice:

      Sludge: Pero depende. El MVLL 1.0 liberal de la campaña del 90 definitivamente no es el MVL 2.0 del 2011. Aquí en el post te muestro lo contrario.

      Morsa: Nada, por tercera vez te digo que no son paradigmas distintos. Parto de los mismos supuestos del amigo MVLL para llegar a una conclusión distinta. Algo que convenientemente te estás saltando para insistir que de eso se trata todo. Porque, claro, si es como tú dices, obviamente yo estoy en un error.

      Arturo: Por lo que veo, estás de acuerdo con lo que digo! Cómo puedes estar de acuerdo con todo eso, pero no con el detalle de que la columna de MVLL está mal?

      Marco: De hecho, sigo las columnas del amigo MVLL y si vas muy hacia atrás verás que es harto inconsistente en varios temas. A veces está de acuerdo, a veces en contra. Esto de “la clase empresarial” es perfecto ejemplo. Y en política el mensaje lo es todo. No hay interpretación auténtica de una columna de opinión.

  5. Arturo Calle dice:

    Hay que tener en cuenta que MVLL es ante todo un escritor y no está redactando un ensayo o un estudio de rigor acerca de la economía peruana. Si nos ponemos altamente analíticos obviamente vamos a encontrar todo lo inexacto que busquemos. Yo mismo pertenezco a la clase empresarial y no voté por Keiko pero entiendo lo que trata de decir MVLL. Desde los 70 existen iniciativas de micro-crédito en Perú, sustentadas por empresarios responsables y con visión social, tampoco creo que ellos se sientan ofendidos o metidos en el mismo costal. Tampoco soy víctima de mala información. El tema de fondo es cómo se portó en conjunto y como bloque la “clase empresarial” y se sobrentiende que no se refiere a la micro o pequeña empresa sino a los grandes grupos de poder, a las empresas que manejan el Perú. Ese bloque sí aplaudió a rabiar, recordemos los rescates bancarios a diestra y siniestra.

  6. roberto dice:

    hans, yo no estoy defendiendo aquí ninguna posición. no sé de dónde sacas lo de “mi mundo”, cuando en este intercambio es lo de menos. tú partes de unos supuestos, vargas llosa de otros, y como lo veo yo, son paradigmas distintos los que aquí están en competencia (epistemología 101: no hay paradigma mejor que el otro, sino uno válido para quienes lo usan). yo solo sigo tu línea argumental de que hay dos sectores (your words) y mi pregunta simplísima es: ¿y cuál de esos dos sectores tenía o tiene más poder? no entiendo por qué la sigues evadiendo.

    o peor, cómo una pregunta a ti se ha vuelto en un cuestionamiento de mis argumentos.

    no entiendo a cuento de qué sale lo de la segunda vuelta aquí, amigo hans. salvo que quieras evadir la respuesta una vez más.

  7. @sludgeman dice:

    Lo más triste es que el modelo de MVLL (Libertad Economica y Libertad Política/Social) no tiene representación en este pais. ¿Será que somos un pais mayoritariamente de tendencia autoritaria? Aborto / Matrimonio Gay / Estado Laico /legalizacion del consumo de drogas… no recuerdo haber tenido alguna vez la opción de estar a favor o en contra, o que sea ofrecido por un partido como un tema más alla de ofrecimientos electorales. Pero claro, si para eso se necesita partidos para comenzar…

  8. De acuerdo en todo o casi todo. Aunque soy gran admirador de mi tocayo creo que en sus dos últimas columnas ha caído en generalizaciones demasiado amplias. Es un recurso expresivo, vale, pero a veces no se puede meter a todos en el mismo saco.

    Un poco off-topic, también discutible afirmar que “nos salvamos del fascismo” al no salir elegida Keiko Fujimori. Si bien es innegable que el fujimorismo comparte algunos elementos con el fascismo (básicamente el populismo y autoritarismo) creo que el combo nacional-socialista tenía más elementos fascistas: populismo + exacerbación de símbolos nacional, repudio a lo extranjero, sospecha fuerte de autoritarismo, militarismo, corporativismo, fuerte regulación de los mercados, etc.). Aunque felizmente Humala parece apartarse de ese ideario. Ojalá.

    Saludos!

    • Mildemonios dice:

      Roberto: En qué te basas para decir que yo niego la existencia de la clase empresarial? Y no sabría responder las preguntas que planteas. Pero en tu mundo, no es relevante por las siguientes razones: 1. Tú partes del supuesto de que los empresarios solamente persiguen lo que les conviene a ellos (de tu comentario anterior), lo que hace la pregunta irrelevante, porque la respuesta es obvia (una respuesta inconveniente para tu supuesto va a ser negada). 2. En tu mundo, nadie tiene por qué ser consistente. En tu mundo, estos empresarios pueden haber hecho las atrocidades más grandes y hoy tú -@elmorsa- deberías defender su derecho de presionar reset en su registro, porque cambian de posición y de plan de gobierno. Negociaron su posición y bla, bla, bla (todo tu rollo de la segunda vuelta).

      Mario Alberto: Ah, pucha. En todo este rollo ni siquiera está entrando en juego la distinción entre empresarios formales e informales. Para el amigo MVLL todo es una sola cosa: LA clase empresarial.

      Godoy: Buena voz. Gracias. Lo chequeo y si amerita le dedico un post. Sería lo justo.

      Mario Zúñiga: Efectivamente, se supone que Ollanta Humala se ha apartado de esa opción.

  9. Hans:
    Encontré en otra web el famoso comunicado de CONFIEP apenas salió el informe de la CVR:
    http://www.ujcm.edu.pe/empresas/varios/ormoquegua/articulos/confiep.php

  10. marioalberto259 dice:

    Tienes frases notables, me quedo con “Y si te estás preparando para ser la fuerza vigilante que prometiste ser, vas a necesitar información más desagregada.”. Alguien se está preparando para eso?

    Generalizar para descalificar es el deporte nacional de quien ostenta algún tipo de poder, en cuyo nombre se cometen diversos abusos. Preocupante que esto provenga de la Junta Calificadora y Revisora de Cuentas…

    Hablando de minería, ayúdame a calificar la minería informal que es la que ocupa mayoritariamente a los pobladores de las zonas, la que más afecta el medio ambiente, la que más impacto tiene en las economías locales, y más apoyo en las comunidades. Calculo que es izquierda, cuál?

    Hay un punto que queda en el limbo en tu artículo: “reformas” vs. “Estado de Derecho”. Las reformas de primera generación, aceptadas y aplaudidas en su mayoría y por la mayoría, no entran dentro de la discusión mayor sobre los abusos, transfugismos, crímenes de lesa humanidad y demás? Dividimos también en 2 los abusos de la década fujimorista?

    Un abrazo.

  11. Arturo Calle dice:

    Concuerdo con Roberto. Cuando se habla de la “clase empresarial” se refiere al comportamiento predominante, visible y efectivo. En todo caso se puede medir en base a sus organismos representantes como la SNI o incluso sus propuestas en el CADE. No hay un recuerdo claro y fuerte de la clase empresarial como conjunto opiniéndose a las políticas liberales de Fujimori. Todos callados. Mal recuerdo. El hecho que existan empresarios responsables no ha pesado más que el conjunto de clase. Los grupos de poder más fuertes del Perú no mostraron esa responsabilidad social tan deseada, más bien usaron la coyuntura a su favor. El ejército peruano también tuvo muchas facciones disidentes y fuertes pero actuó como todos recordamos.

    • Mildemonios dice:

      Roberto: Qué? No entiendo cómo A y no A pueden ser válidos al mismo tiempo. Puede que se pueda hablar de una “clase empresarial”, pero no incluye todas esas características de las que habla el amigo MVLL. Y ojo, él no habla de “una clase empresarial”. Habla de “LA clase empresarial”. O sea, todos los empresarios, punto. Él no reconoce que haya habido puntos muestrales opuestos a Fujimori. Eso que tú dices, que no empujaron lo suficiente “porque claramente eso no convendría a sus respectivas empresas” es justamente lo que estoy discutiendo y no creo que sea cierto. Partiendo de tu supuesto, la pregunta que planteas al final es irrelevante. Pero no acepto esa premisa y pruebas de eso hay un montón y las estoy citando.

      Rusel: Primero, estás equivocado. Él dice “LA clase empresarial”. No dice “algunos empresarios” o “la mayoría de los empresarios” o qué sé yo. Él se refiere a todos. Segundo, postulo que él entiende mal esto precisamente porque está escribiendo desde afuera. Quizás si estuviera aquí y entrevistara a los implicados se daría cuenta que esto no es así.

      Godoy: Gracias por las acotaciones. De acuerdo con lo de Confiep. Pero eso que has encontrado lo vienen repitiendo desde 2005, cuando emitieron documentos que iban por esa línea. Habría que ver lo de la CVR. Yo, para serte sincero, en ese momento no estaba en el Perú. Tendría que comenzar a chequear qué hay.

      Arturo: Es que precisamente de eso se trata. El público en general no tiene ese recuerdo porque más fácil es promover la otra idea: Que todos los empresarios se vendieron. Ése es precisamente el punto. Tú eres la consecuencia de una actitud irreponsable por parte de quienes lo reportaron.

  12. roberto dice:

    Porque parten de paradigmas distintos, amigo Hans. Simple. MVLl asegura que las clases existen y por eso habla de LA clase empresaria. Tú argumentas que eso no existe, y que se debe trabajar a nivel de empresario por empresario. Ergo, hablan desde puntos epistemológicos distintos. Ambos análisis son válidos, desde sus respectivos paradigmas.

    Ahora, tú sí dices que hubo algunos empresarios “pro-empresa” y otros “pro-mercado”. Pregunta, de nuevo: ¿cuáles tuvieron más poder? ¿por qué la variable poder no es relevante?

  13. Hans:

    Cuatro observaciones:

    1. En efecto, no todos los empresarios se plegaron a Fujimori. Pero te faltó el caso más evidente: Samuel Dyer, secuestrado por Fujimori y cuya privación de la libertad fue parte de la condena a 25 años de prisión contra el ex autócrata por violaciones de derechos humanos.

    2. Lo que sí les ha faltado a la gente de la CONFIEP es deslindar con el apoyo que dieron al golpe de 1992. Cada vez que algún periodista le ha preguntado a algún presidente de CONFIEP sobre esto han emitido balbuceos y en ningún momento han dicho “sí, nos equivocamos”. Eso hace que la imagen que personas como MVLL puedan tener se refuerce. Nunca es tarde para hacerlo.

    3. Me sorprendió gratamente esta declaración de Humberto Speziani, actual presidente de CONFIEP, dada al inicio de su gestión a El Comercio (http://elcomercio.pe/economia/744608/noticia-confiep-nos-preocupa-que-bienestar-no-haya-llegado-todos):

    ¿La condena de Alberto Fujimori fue justa?

    Fue impecable. Tiene derecho de apelar, como todos. Me sorprendería que el Tribunal Constitucional cambie esta condena. El mundo vio el juicio y sabe que el procedimiento fue justo y legal.

    4. Cuando salió el informe de la CVR, dentro de los primeros que saltaron en contra fueron los empresarios, en relación con las Fuerzas Armadas. Pregunto, ¿luego de 8 años del Informe Final tendrían la misma respuesta?

  14. rusel leon dice:

    UHH, poco serio el articulo. Claro que es evidente que no todos los empresarios son fascistas o “mercas” (diras mercantilistas). Pero nuestro gran escritor habla de aquellos que anteponen sus intereses al bien general, aquellos que solo quieren entender por “biberalismo” como la libertad para hacer dinero (y rapido); lo otro, democracia y libertades civiles les importa un bledo. Ahora, amigo, es tiempo de convertirse en ciudadanos, en el Peru o fuera de él, (eso de que vive en el extranjero es una pobre excusa)

  15. roberto dice:

    Bueno, pero allí hay un diálogo de sordos que no sé si termine. Tú no das validez a la “clase” como categoría analítica, MVLL sí. Parten además de dos metodologías distintas. Entonces, ambos análisis son inconmesurables entre sí, y por ende válidos desde sus respectivas lógicas: MVLl tiene razón cuando afirma que existe una “clase empresarial” (un sector de la sociedad que se ve a sí misma como tal, que se ubica en la sociedad como tal y que se relaciona en consecuencia con el resto de la sociedad) que le atracó todo a Fujimori y que no presionó (¿suficiente?) a esa segunda reforma institucional, porque claramente eso no convendría a sus respectivas empresas. Y tú tienes razón cuando dices que no se puede meter a todos en el mismo saco, que hay dos facciones dentro de “la clase empresarial”: una pro-empresa a la que no le importó ganar buenas pro en las salitas del SIN (¿lumpen empresariado?) y otro pro-mercado, que sí quería reglas claras y transparentes.

    la pregunta, para empatar ambos análisis es cuál de esas dos facciones fue la más fuerte, amigo hans. ¿o tenían igual de fuerza y poder?

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