Economía de los Mil Demonios » Blog Archive » Desempleo y todo lo demas (12): Lecciones de una metida de pata

Articulo

enero 20th, 2015cultura empresarial, prensa y mediosMildemonios 1 Comments
Desempleo y todo lo demas (12): Lecciones de una metida de pata

A estas alturas ya no debe ser sorpresa cuando el Congreso se reúna y decida derogar la ley laboral juvenil.  Suficientes de los congresistas que la apoyaron la primera vez se han manifestado en contra y la fuerza de las protestas es la suficiente como para que nuestros legisladores la dejen ir.  Una reforma más que al gobierno se le escapa de las manos.

Las lecciones que debería de haber aprendido un hacedor de política que quiere luego seguir haciendo reformas que puedan ser vistas como impopulares son muchas.  Aquí algunas.

Primero, algo que nuestro gobierno ya debería de haber aprendido de su intento de obligar a los independientes a aportar a las AFP: Que no se puede clavar una ley de este tipo sin hacer previamente una campaña bonita de comunicación que le explique a la población de qué se trata el asunto y cómo es que le conviene el cambio.  Con las AFP por lo menos se designó que a posteriori el encargado de hacer una campaña sería la SBS, que después no hizo nada efectivo.  No debe sorprender entonces que la ley laboral juvenil -que no tuvo ni eso- sea un caldo de cultivo para que ciertas personas movilicen a la gente en contra del Congreso o del Ejecutivo o de Confiep o de lo que sea.

Segundo, usualmente lo que tenemos es que se propone una reforma, sale alguien que la apoya, sale alguien que está en contra, discuten en todos los malditos medios posibles y al final la reforma procede o no procede.  Pero en esta oportunidad no hemos tenido esto.  Esta vez no ha habido debate.  Es como que esta vez ni nos hemos molestado en fingir que existe la posibilidad de que la otra parte tenga algo de razón.  Desde el comienzo algunos medios partieron con la pata en alto alegando que no había investigación ni justificación para alegar que la flexibilización de la legislación laboral promueva la formalidad y punto, se acabó.  No importó en lo más mínimo que sí la haya o que varios economistas hayan salido a aclarar este detalle.  Muchas otras cosas podemos discutir, pero esto de que no haya evidencia de eso es incorrecto.  Y debería preocupar ya no solo al gobierno, sino a todo el país que así de fácil se haya podido desinformar a la gente sin ninguna clase de consecuencia legal o ética o lo que sea.  A mí, por lo menos, me parece sorprendente.

Tercero, qué complicado que es que no haya interlocutores creíbles en temas económicos.  Hacía tiempo teníamos debates en la televisión sobre estas cosas.  La versión más cliché era el encontrón entre el defensor del libre mercado Fritz Du Bois y el defensor de la intervención estatal Javier Diez Canseco.

A continuación, hablaremos de si nos conviene condonar deudas de microempresarios, financiado por el Estado. ¡Hadoken!

Después el tiempo fue demostrando que mucho de lo que defendían los que se oponían al libre mercado no se cumplía y eso les fue quitando terreno.  El TLC con los Estados Unidos no destruyó la industria nacional.  La entrega de la administración de los muelles del Callao no representó el descalabro del comercio exterior o los despidos masivos que decían que habrían.  La apertura comercial no significó la ruina de la economía nacional.  Y así otras tantas historias de horror que nos contaban para que no avanzáramos en las reformas que necesitábamos.  Aquí el problema es que cuando nos conviene, le creemos a quien se ponga frente a cámaras: Jorge Fernandez Izquierdo, PPK, etc.  Pero cuando la voz autorizada no dice lo que nos conviene, la desconocemos y llegamos al extremo de decir que nadie ha investigado el tema.  Y eso es trampa.  O debería serlo, en todo caso.

Y aquí es que la cosa se pone peluda.  Llegar a decir que no hay evidencia suficiente para decir que la flexibilización laboral promueve la formalidad laboral es lo más bajo de lo más bajo… Principalmente porque sí hay esa evidencia.  Y no solo eso, sino que es un tema que en el Perú se ha investigado ampliamente.  Hay que exponerse como terriblemente parcializado para llegar al extremo de decir eso.  Y ok, dilo si quieres.  Pero no pretendas que te tomemos en serio la próxima vez que hablemos de economía.

Cuarto, como bien lo comenta Pablo Secada en su cuenta de Facebook, uno de los puntos más tristes de todo este episodio es que es una ley que ni siquiera amerita tanto conflicto.  Sí, por supuesto que iba a ayudar, pero al final el aporte a la solución del problema ni siquiera era tan grande.  Si se tratase de una solución final al problema por medio de una ley general del trabajo moderna, valdría la pena toda la pelea y la confrontación.  Pero para defender una ley que se aplicará a un porcentaje tan pequeño de la población, ¿vale la pena? No lo creo.  Habría sido bueno, pero ya fue.

Mientras tanto, en el Consejo Nacional de Trabajo…

Quinto, ¿han visto cómo, no importa la ley o el tema o el beneficiado, para un sector de la prensa el culpable siempre es Confiep? En este caso en especial, la ley no fue iniciativa de Confiep, no beneficia principalmente a Confiep, su principal defensor no era Confiep y, es más, Confiep ni siquiera pretendió meterse al conflicto.  Pero igual para varios columnistas y líderes de opinión es contra Confiep que hay que marchar y manifestarse.  Lo curioso es el poco entendimiento que hay de lo que es Confiep, un gremio de gremios que tienen que estar inscritos.  Pero en fin.  Ésta es otra de esas batallas que mejor damos por perdidas.

(Fotito de arriba: http://www.vintag.es/)

'One Response to “Desempleo y todo lo demas (12): Lecciones de una metida de pata”'
Leave a Reply

Popular
Buscador de artículos
Archivo de artículos
abril 2021
L M X J V S D
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
2627282930