Economía de los Mil Demonios » Blog Archive » Desempleo y todo lo demas (1)

Articulo

mayo 3rd, 2010UncategorizedMildemonios 7 Comments

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El sábado salió en el Comercio una encuesta que me pareció harto interesante y la verdad fue que me sorprendió.  Si bien se limitaba a Lima, arrojaba cifras curiosas.  Decía, por ejemplo, que el 75% de los limeños se sienten orgullosos de su trabajo, el 73% considera que su trabajo es interesante  y el 69% considera que labora en un ambiente de trabajo agradable.  Esta data se llevaría de encuentro la imagen que nos quieren vender algunos políticos -sobre todo ahora que se nos viene encima las elecciones- que en el Perú solamente la pasan bien algunos.

Esto, por supuesto, no quiere decir ni de lejos que ya todo está chévere.  Hay mucho por hacer.  Y ya que hemos celebrado el día del trabajo hace unos días, quizás valga la pena comentar uno de los puntos pendientes que tenemos que reformar en este país para poder promover mejor el desarrollo y aspirar a mayores niveles de bienestar para todos: Los sindicatos.

Estoy total y completamente a favor de ellos.

Pero claro, no los sindicatos como están entendidos aquí, dedicados mayormente a oponerse a todo.  Y aquí quizás valga la pena contar una anécdota.  Hace algunos años estaba en el Reino Unido y un amigo me recomendó que me uniera al sindicato de periodistas de ese país.  Yo pensé que ni loco.  Que para qué querría yo meterme al conflicto.  Claro, estaba pensando en la concepción del sindicato como lo conocemos aquí en el Perú.  Ante la insistencia de mi amigo, hice el trámite y me hice miembro del National Union of Journalists (NUJ para los amigos).  Si bien no lo pude gozar mucho, porque me regresé al Perú a los pocos meses, debo decir que fue una experiencia agradable.  Me sorprendió muchísimo por lo moderno que era y lo comprometidos que estaban (chequeen esta lista de campañas activas que tienen actualmente… ¿no les da envidia?).  Lo que me reventó el cerebro fue una carta que me llegó una carta un día a mí, un don nadie tercermundista en un país desarrollado en el cual no pagaba impuestos y que no me encontraba en la planilla de nadie, ofreciéndome instalarme por el precio costo el nuevo modelo de una computadora que aún no salía el mercado, para que la use por un mes y le comenté qué le pareció.  Y después me la podía quedar.  Esto ocmo resultado de una gestión del sindicato.

Aquí en el Perú, como se comenta en la página 3 de este Semanario de COMEX, los sindicatos existen para pedir lo más que se pueda, period, bajo el supuesto de que ésa es la única manera de oponerse al sector privado carnívoro desalmado.  Si en el proceso se genera un contexto en el cual la empresa ya no puede contratar formalmente, sino que va a tener que contratar por lo bajo, porque pagar todos los beneficios laborales obtenidos por el sindicato es simple y llanamente inviable, eso no importa.  Si a punta de huelgas y de bloqueos obtienen que se suba la Remuneración Mínima Vital, a pesar de que eso hace más daño que otra cosa, tampoco importa.  Lo que importan son los logros políticos para salir en el noticiero.  No importa que se esté perjudicando a la economía nacional, que es de donde salen los recursos para pagarle los sueldos a todos los sindicalizados.  Si realmente fuesen efectivos los sindicatos en el Perú, no se explicaría por qué a diferencia de otros países, aquí la tasa de sindicalización sea cada vez menor.

No es un tema menor.  Como lo verán desarrollado en esta presentación del CIES, la relación entre los sindicatos y el desarrollo del país es uno de los más estudiados cuando se trata de la investigación sobre la calidad del empleo.  Un hallazgo de esta investigación y que no debería sorprender es que conforme uno se queda más años en su puesto de trabajo, se incrementan las probabilidades de que sea parte de un sindicato.  Claro, si aquí la preocupación siempre es a la antigüedad en el cargo, no a la productividad o a la eficiencia.  Dense cuenta cómo los reclamos de los sindicatos nunca son por los mejores trabajadores, sino por los más viejos.

Entonces esto tampoco debería sorprender:

La sociedad no se siente representada por los sindicatos, ya que estos están desconectados de una fracción importante de la fuerza laboral; los derechos laborales son visto como un lujo en sociedades donde hay exclusión.

Por eso decía que yo estoy total y completamente a favor de los sindicatos.  Pero no de los sindicatos que tenemos ahora, desconectados de los trabajadores y dedicados a oponerse más que a aportar a la discusión.  La misma OIT ha repetido hasta el cansancio que no se trata de una batalla campal entre las empresas y los empleados, sino de mantener un equilibrio entre un trato justo a los trabajadores y las condiciones necesarias para promocionar la creación de puestos de trabajo.  Y que en la medida en la que se mantiene ese equilibrio ambas partes salen ganando.  Pero para eso necesitamos sindicatos institucionalizados y serios que velen por los derechos de los trabajadores reconociendo cuándo ya están demandando demasiado o cuando se les está pasando la mano.

Y claro, cuando los políticos no ayudan porque están en otra tampoco es la voz.  Pero ése ya no es mi tema.  Y tampoco es un tema exclusivo del Perú.  Miren esta tira cómica chilena.

juanelo1201

'7 Responses to “Desempleo y todo lo demas (1)”'
  1. […] muchos problemas sociales que este documento emitido por el INEI no refleja, como educación o desempleo.  Pero no por eso voy a desinformar a la gente. Category: Otra categoría  Tags: foto […]

  2. roberto dice:

    Claro, se puede simplificar. No lo sé. Osea, no creo tampoco que la discusión sea estar en planilla. Digo, los freelances tienen también que tener algún tipo de beneficio, ¿no?

    • Mildemonios dice:

      Roberto: Y lo tienen. Recientes cambios a la legislacion laboral, como la ley de tercerizacion, le aseguran a los freelance un monton de beneficios. Pero claro, eso es si la relacion laboral es formal. Esos beneficios los tiene que pagar alguien y eso lleva a que en muchos casos se decida mutuamente no formalizar la relacion.

  3. DavidG79 dice:

    Eso del CAS es todo un tema, por lo que me cuentan amigos de cierto ministerio, mas del 80% de la gente está por ese régimen, así los buenos profesionales (y los jóvenes profesionales con mucho potencial) nunca podrán hacer carrera en la administración pública.

    • Mildemonios dice:

      Galled: Ésa es la verdadera preocupación de todos, pues. Que en la medida en la cual no nos incluyen en la planilla, no nos nombran, estamos excluidos del debate nacional sobre beneficios laborales. Y eso no es solo para ti, es para la gran mayoría de peruanos. Por eso cuando salen iniciativas para facilitar el accedo de trabajadores al empleo formal y estable, tiene sentido tomarlas en cuenta y no tacharlas de entrada como acciones plutócratas explotadoras blablablá. Por pedir más y más y más, los sindicatos han creado un ambiente en el cual una empresa tiene que estar nadando en dinero para meter a una persona en planilla. Porque por cada 100 soles que le paguen a uno de sus trabajadores estables y formales, tiene que pagar más de otros 50 soles para pagar todos los beneficios laborales.

      Roberto: Y eso cómo se arregla? Como le digo a Galled, opino que el problema aquí es que los beneficios laborales que se le pide a las empresas son excesivos y se termina ganando un porcentaje ridículo de la población. Quizás tendría sentido simplificar esa vaina, para que la base crezca. De hecho, la Ley de MYPE apuntó a eso y dentro de su ámbito obtuvo buenos resultados.

      David: Si lo piensas bien, eso que describes es la peor muestra de que la ley general del trabajo no es aplicable. O sea, si el mismo Estado no puede aplicar la ley en sus filas… Cómo esperan que lo aplique el sector privado?

  4. roberto dice:

    Pucha, esperé el post sobre los yachachiq. Será para más tarde.

    La verdad no me alienta nada que la gente esté feliz en su trabajo, bajo las condiciones actuales que tenemos. Bourdieu llamaba a eso violencia simbólica.

    Y si hay más trabajos en cuarta categoría o quinta categoría, si están sindicalizados o no, no es tan importante como tener acceso a algunos servicios de calidad.

    Lo cuento porque el papá de un amigo falleció hace no mucho. El siempre fue consultor, trabajó fuera del país, luego aquí. Cuando le diagnosticaron cáncer miró alrededor y se dio cuenta que no tenía un seguro de salud que le cubriera eso. Las semanas finales las tuvo que pasar en una clínica para que la muerte no fuera tan terrible. Todo fue pagado por la familia.

    Entonces, uno piensa, así para ponernos el polo rojo y negro el primero de mayo, yo, tú, ellos, casi todos trabajamos, emitimos nuestros recibos por honorarios, pero estamos en el fondo desamparados. No tenemos para la jubilación, no tenemos seguro de salud (privado o público), no tenemos para el sepelio.

    Bailamos con nuestro propio pañuelo.

    La verdad que no importa tanto si uno alcanza la famosa planilla. Siempre y cuando uno viva tranquilo y feliz.

  5. Galled dice:

    Uy! Que has linkeado algo de chile!! Que estás invocando al demonio!!!

    Si ps, aquí en mi chamba el sindicato da la impresión de ser conformado por el personal antiguo, ocioso y reclamón (aparte de malgeniao). Como que da un poco de “cosa” (la del Dr. Chapatín) querer meterse. A parte que no se puede porque trabajo pal estado y solo es cosa de nombrados, los CAS, somos eso CASi despedidos.

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